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En el mundo desarrollado, el azufre tiene un protagonismo muy importante
en la corrosión, como consecuencia de su relevante presencia en la
composición de los productos derivados del petróleo y su liberación
medioambiental.
¿Cuál es el mecanismo por el cual el azufre juega un papel preponderante
en la corrosión?
Se ha podido demostrar que los compuestos de azufre presentes en las
naftas de petróleo influyen de una manera objetiva en el fenómeno de la
corrosión.
En este sentido se han llevado a cabo diversos estudios relativos a la
corrosión producida por el azufre elemental, los sulfuros, disulfuros y
tiofenos, los mercaptanos aromáticos y los alifáticos de bajo peso
molecular (etil y propilmercaptano), etc.
Mediante la microscopía se ha evaluado la morfología de la corrosión
producida por el azufre elemental y el etilmercaptano, siendo la primera
de tipo granular y la segunda de tipo película.
De igual modo se ha estudiado la corrosión producida por adiciones
crecientes de azufre elemental a naftas reales que contenían distintas
concentraciones de mercaptanos. Los resultados obtenidos muestran un
aumento general de la corrosión, tanto más acusado cuanto menor es la
concentración de mercaptanos.
Asimismo en la combustión derivados petrolíferos se libera azufre en
forma de SO2, el cual en presencia de humedad, produce el temible ión
sulfúrico, presente en forma considerable en las atmósferas urbana e
industrial.
La evaluación de la resistencia a la corrosión por azufre se lleva a
cabo con las cámaras de ensayos de laboratorio denominadas cámaras de
ensayos Kesternich.
Definimos como ensayo Kesternich al realizado en una cámara de prueba de
laboratorio la cual permite determinar el grado de resistencia de los
materiales a la corrosividad por atmósfera gaseosa, industrial o urbana,
conforme a los siguientes estándares:
a) Ensayos humidostáticos a temperatura controlada y con humedad
saturada, según norma DIN 50.017 (y sus equivalentes).
b) Ensayos de corrosión mediante gas sulfuroso a temperatura controlada
y con humedad saturada, según norma DIN 50.018 (y sus equivalentes).
c) Pruebas de niebla ácida o de simulación de atmósferas químicamente
activas.
En definitiva, el ensayo consiste en crear atmósferas artificiales
normalizadas, formadas por composiciones gaseosas predeterminadas, en
condiciones climáticas concretas, y someter los especimenes a dichos
ambientes simulados.
CCI desarrolla desde el año 1967, bajo la certificación AENOR, cámaras
de ensayos Kesternich, de corrosión por niebla salina y de simulación
climática para investigación y control de calidad. A este respecto es de
destacar que CCI ha fabricado este tipo de cámaras de ensayos para las
entidades de la máxima relevancia y los centros de investigación más
prestigiosos existentes en la actualidad, tales como el Centro Nacional
de Investigaciones metalúrgicas (CENIM), Empresa Nacional Siderúrgica
(ENSIDESA), Instituto de Técnica Aeroespacial (INTA), AIRBUS,
fabricantes de automóviles, etc.
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