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Si el agua de mar natural ya es por sí misma altamente corrosiva para
los metales, cuando esta se encuentra contaminada, su potencial de
ataque electroquímico se ve incrementado significativamente. Por tal
motivo, la contaminación del agua de mar representa un importante
complemento destructivo de las estructuras metálicas, tanto sumergidas
como salpicadas por dichas aguas.
Entre los diversos contaminantes que pueden estar presentes en las aguas
residuales que vierten al mar, podemos citar, por su especial
importancia e incidencia, los nitratos procedentes de los abonos
nitrogenados y los fosfatos provenientes de los detergentes.
Los iones nitrato, por su naturaleza oxidante, despolarizan la reacción
catódica de reducción del oxígeno, acelerando el proceso de corrosión.
Por su parte, la presencia de fosfatos da lugar a la proliferación de
algas, muy especialmente en lagunas costeras, las cuales consumen gran
parte del oxígeno disuelto existente, haciendo que el medio se vuelva
anaerobio, con la consiguiente putrefacción del medio y el consecuente
incremento de la corrosividad en sus lechos, debido a la posibilidad de
crecimiento de bacterias sulfato-reductoras.
Los metales de base ferro-magnética son especialmente vulnerables en
estas condiciones, especialmente las estructuras sumergidas no
suficientemente protegidas.
Así, podemos decir que la corrosión microbiológica, o bacteriana, de las
estructuras de acero sumergidas, ha ido en aumento en los últimos años,
debido al crecimiento de la contaminación en las zonas costeras.
En el campo de la alta tecnología cada vez es más común el requerimiento
de obtener materiales capaces de resistir las condiciones ambientales
más extremas.
Podemos decir que el sector de la construcción, como ejemplo
emblemático, exige cada vez requisitos más exigentes para el ensayo de
resistencia a la corrosión de las estructuras sumergidas, frente al agua
salina contaminada.
Antiguamente los ensayos de corrosión por niebla salina se realizaban a
temperaturas de 35ºC. Posteriormente se añadieron fases de alta humedad
y baja humedad con repetición de ciclos, y recientemente, en las nuevas
normativas ya se empiezan a contemplar temperaturas variables.
Esta alternancia de las fases de niebla salina combinadas con periodos
climáticos de altas y bajas humedades, en ciclos repetitivos, supone una
economía de tiempo, de costes, y de mejoras de calidad tan considerables
para la industria auxiliar de componentes, que los proveedores que ya
han empezado voluntariamente a realizar este tipo de ensayos, se
destacan de su competencia. Esto hace augurar que, en un futuro próximo,
todos los fabricantes de automóviles se adaptarán a las normativas más
exigentes.
Las cámaras de corrosión actuales están adaptadas para cumplir todo tipo
de normas nacionales e internacionales en vigor, tales como las ASTM- B
117, UNE- EN ISO 9227, DIN 50021, DIN 53167, DIN 50907, DIN 50017 y ISO
6270-2, etc., las cuales se pueden aplicar a todo tipo de materiales
expuestos a ambientes corrosivos, como es el caso de la industria
aeronáutica, naval, de automoción, etc. Todo ello considerado
imprescindible para dar respuesta al requerimiento de selección de los
materiales más apropiados para cada aplicación.
Dado que los materiales que prestan sus funciones en condiciones
extremas, se verán necesariamente expuestos a cambios climatológicos de
forma sistemática, es por lo que se hace obligado realizar ensayos de
laboratorio. Para ello resultan imprescindibles las cámaras de corrosión
cíclica desarrolladas por CCI.
CCI desarrolla desde el año 1967, bajo la certificación AENOR, cámaras
de ensayos de corrosión por niebla salina y de simulación climática para
investigación y control de calidad. A este respecto es de destacar que
CCI ha fabricado este tipo de cámaras de ensayos para las entidades de
la máxima relevancia y los centros de investigación más prestigiosos
existentes en la actualidad, tales como el Centro Nacional de
Investigaciones metalúrgicas (CENIM), Empresa Nacional Siderúrgica
(ENSIDESA), Instituto de Técnica Aeroespacial (INTA), AIRBUS,
fabricantes de automóviles, etc.
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