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Cuando los materiales de construcción, sean naturales o artificiales, se
ven sometidos a la acción del ambiente marino, este ejerce un efecto de
envejecimiento sobre los mismos.
En efecto, el cloruro de sodio existente en la composición mayoritaria
del agua de los mares y océanos de la Tierra, al impregnar este tipo de
materiales, se produce una cristalización interna de dichas sales, que
es la responsable de cambios físico-químicos estructurales profundos que
desembocan en un deterioro progresivo de los mismos.
Para evaluar a escala de laboratorio la resistencia de los materiales de
construcción, rocas naturales, materiales pétreos ornamentales, piedras
decorativas, etc., se emplean las cámaras de niebla salina de
laboratorio.
La diferencia entre las cámaras clásicas de corrosión por niebla salina
y las cámaras de corrosión cíclica -también denominadas cámaras
climosalinas- estriba en que, mientras en las cámaras de niebla salina
convencionales se establecen condiciones estables de temperatura y spray
acuoso con un contenido de cloruro sódico, en las cámaras de corrosión
por climas mixtos se alternan, de forma totalmente automática,
condiciones ambientales variables controladas, alternando fases
secuenciadas de niebla salina, secado y clima húmedo, de manera
repetitiva y precisa.
Existen multitud de normas que rigen este tipo de ensayos; desde las
normativas privadas desarrolladas por compañías, hasta las exigibles por
los propios países, como es el caso de las normas UNE, DIN, ASTM,
PROHESION, MIL STD, etc.
En todas ellas, de lo que se trata es de reproducir las condiciones
climatológicas típicas que se encuentran en las zonas del litoral
marítimo, las cuales son las siguientes:
- Alta humedad y condensación nocturna con descenso de temperatura.
- Elevación de temperatura y descenso de la humedad a partir de la
salida del sol.
- Deposición de niebla salina procedente de la dispersión por el oleaje
y el viento.
Dado que los materiales que prestan sus funciones en dichas zonas, se
verán necesariamente expuestos a tales cambios climatológicos de forma
sistemática, es por lo que se hace obligado realizar ensayos de
laboratorio. Para ello resultan imprescindibles las cámaras de corrosión
cíclica desarrolladas por CCI.
CCI desarrolla desde el año 1967, bajo la certificación AENOR, cámaras
de ensayos de corrosión por niebla salina y de simulación climática para
investigación y control de calidad. A este respecto es de destacar que
CCI ha fabricado este tipo de cámaras de ensayos para las entidades de
la máxima relevancia y los centros de investigación más prestigiosos
existentes en la actualidad, tales como el Centro Nacional de
Investigaciones metalúrgicas (CENIM), Empresa Nacional Siderúrgica
(ENSIDESA), Instituto de Técnica Aeroespacial (INTA), AIRBUS,
fabricantes de automóviles, etc.
www.cci-calidad.com |