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En el campo de la alta tecnología cada vez es más común el requerimiento
de obtener materiales capaces de resistir las condiciones ambientales
más extremas.
Podemos decir que la industria de automoción, como ejemplo emblemático,
exige cada vez requisitos más exigentes para el ensayo de resistencia a
la corrosión de los componentes en contacto con el motor, frente al agua
salina caliente.
Efectivamente este tipo de componentes pueden estar expuestos, no solo a
las salpicaduras de agua con sal existente en determinadas ocasiones en
algunas carreteras y zonas marítimas, sino también a las elevadas
temperaturas conducidas por el calor generado en los motores de
combustión.
Una vez más, podemos reiterar que la industria del automóvil está
siempre a la vanguardia de la normalización en materia de control de
calidad, circunstancia que es aprovechada por otros sectores
industriales cuyos componentes son expuestos a la intemperie bajo
condiciones ambientales semejantes.
Antiguamente los ensayos de corrosión por niebla salina se realizaban a
temperaturas de 35ºC. Posteriormente se añadieron fases de alta humedad
y baja humedad con repetición de ciclos, y recientemente, en las nuevas
normativas ya se empiezan a contemplar temperaturas de 70ºC e incluso de
hasta 80º C.
Esta alternancia de las fases de niebla salina combinadas con periodos
climáticos de altas y bajas humedades, en ciclos repetitivos, supone una
economía de tiempo, de costes, y de mejoras de calidad tan considerables
para la industria auxiliar de componentes, que los proveedores que ya
han empezado voluntariamente a realizar este tipo de ensayos, se
destacan de su competencia. Esto hace augurar que, en un futuro próximo,
todos los fabricantes de automóviles se adaptarán a las normativas más
exigentes.
Las cámaras de corrosión actuales están adaptadas para cumplir todo tipo
de normas nacionales e internacionales en vigor, tales como las ASTM- B
117, UNE- EN ISO 9227, DIN 50021, DIN 53167, DIN 50907, DIN 50017 y ISO
6270-2, etc., las cuales se pueden aplicar a todo tipo de materiales
expuestos a ambientes corrosivos, como es el caso de la industria
aeronáutica, naval, de automoción, etc. Todo ello considerado
imprescindible para dar respuesta al requerimiento de selección de los
materiales más apropiados para cada aplicación.
Dado que los materiales que prestan sus funciones en condiciones
extremas, se verán necesariamente expuestos a cambios climatológicos de
forma sistemática, es por lo que se hace obligado realizar ensayos de
laboratorio. Para ello resultan imprescindibles las cámaras de corrosión
cíclica desarrolladas por CCI.
CCI desarrolla desde el año 1967, bajo la certificación AENOR, cámaras
de ensayos de corrosión por niebla salina y de simulación climática para
investigación y control de calidad. A este respecto es de destacar que
CCI ha fabricado este tipo de cámaras de ensayos para las entidades de
la máxima relevancia y los centros de investigación más prestigiosos
existentes en la actualidad, tales como el Centro Nacional de
Investigaciones metalúrgicas (CENIM), Empresa Nacional Siderúrgica
(ENSIDESA), Instituto de Técnica Aeroespacial (INTA), AIRBUS,
fabricantes de automóviles, etc.
www.cci-calidad.com |